El Entrenamiento de las Funciones Ejecutivas (EFE) es una intervención individual orientada a fortalecer aquellas funciones cognitivas que presentan dificultades y que repercuten en el funcionamiento cotidiano, académico o laboral.Según las necesidades de cada persona, pueden trabajarse procesos como la atención, el control de interferencias, la memoria de trabajo, la inhibición, la flexibilidad cognitiva, la planificación, la organización y el manejo del tiempo.El entrenamiento se realiza mediante actividades específicamente seleccionadas y con apoyo de software profesional diseñado para la estimulación y el entrenamiento cognitivo. Las tareas se ajustan progresivamente al perfil y evolución de cada persona.Las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos. La frecuencia se establece de acuerdo con las necesidades de cada caso, aunque habitualmente se recomienda comenzar con al menos una sesión semanal.
Neuropsicología archivos - Dr. Horacio Paiva
Sí. Al finalizar una evaluación neuropsicológica completa se elabora un informe escrito en el que se integran los principales resultados, el perfil de fortalezas y dificultades, las conclusiones y las recomendaciones que correspondan.Además, se realiza una entrevista de devolución, porque los resultados no deberían limitarse a la entrega de puntuaciones o de un documento escrito. En esa instancia se explican los hallazgos, se responden preguntas y se analizan sus implicancias para la vida cotidiana, académica o laboral.En evaluaciones de niños y adolescentes, la devolución se realiza con los padres o responsables y se considera, según la edad y las características del caso, la forma más adecuada de comunicar al niño o adolescente aquellos aspectos que resulte conveniente que comprenda sobre su propio funcionamiento..
Conviene explicárselo de manera sencilla y acorde con su edad, evitando presentarlo como un examen o como una situación en la que existen respuestas que debe conocer de antemano.Puede decirse que va a encontrarse con un profesional para realizar diferentes actividades —algunas parecidas a juegos, otras a tareas escolares o problemas para resolver— que permitirán conocer mejor cómo aprende, presta atención, recuerda y resuelve distintas situaciones.Es importante transmitirle que no se espera que haga todo bien y que algunas actividades serán fáciles y otras más difíciles. Justamente, el objetivo es conocer qué cosas le resultan más sencillas y cuáles requieren mayor esfuerzo.También es preferible evitar frases como «vamos a ver qué tan inteligente sos» o «te van a hacer un test», porque pueden generar expectativas o ansiedad innecesarias. La evaluación debe presentarse como una oportunidad para comprender mejor cómo funciona y qué puede ayudarlo en aquellas áreas en las que lo necesite.
La duración depende de la edad, el motivo de consulta y la complejidad del caso. No todas las evaluaciones requieren la misma cantidad de sesiones ni los mismos procedimientos.En adultos, una evaluación neuropsicológica completa suele realizarse en aproximadamente 4 a 5 entrevistas, de 45 a 60 minutos cada una.En niños y adolescentes, habitualmente se realiza una entrevista inicial con los padres, de aproximadamente 1 a 1½ horas, seguida de 3 a 4 sesiones con el niño o adolescente, de 45 a 60 minutos. Cuando resulta pertinente, el proceso incluye también el intercambio con la institución educativa.Una vez finalizada la evaluación se analizan e integran los resultados, se elabora el informe escrito y se realiza una entrevista de devolución para explicar las conclusiones y recomendaciones.
Una evaluación neuropsicológica permite comprender con mayor precisión cómo funciona cognitivamente una persona, identificando tanto sus fortalezas como las áreas en las que presenta dificultades.Puede contribuir al diagnóstico y al diagnóstico diferencial, por ejemplo cuando existen dudas acerca de TDAH, dificultades de aprendizaje u otras condiciones del neurodesarrollo. También puede ser útil para caracterizar perfiles de Altas Capacidades Intelectuales o para comprender dificultades cognitivas que interfieren en el funcionamiento cotidiano, académico o laboral.Sus resultados permiten formular recomendaciones específicas de acuerdo con el perfil encontrado: orientaciones para la familia o la institución educativa, estrategias para el estudio o el trabajo, indicación de intervenciones específicas y, cuando corresponde, derivación o coordinación con otros profesionales.Por eso, el valor de una evaluación neuropsicológica no reside solamente en establecer un diagnóstico, sino en comprender el perfil individual y utilizar esa información para orientar decisiones concretas.
Las funciones que se evalúan dependen del motivo de consulta, la edad y las características de cada persona. No todas las evaluaciones requieren explorar exactamente las mismas áreas ni utilizar las mismas pruebas.Según el caso, pueden evaluarse la capacidad intelectual y el perfil cognitivo, la atención, la memoria, el lenguaje, la velocidad de procesamiento, las habilidades visuoespaciales y visuoconstructivas, el aprendizaje y las funciones ejecutivas, como la inhibición, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva, la planificación y la organización.Cuando resulta pertinente, también se estudian aspectos del funcionamiento emocional y conductual que pueden influir sobre el desempeño cognitivo. En niños y adolescentes se integra además información de la familia y del contexto educativo; en adultos, información relevante del funcionamiento cotidiano, académico y laboral.El objetivo no es obtener una colección de puntuaciones aisladas, sino construir un perfil integrado de fortalezas y dificultades que permita comprender mejor el funcionamiento de la persona y orientar las recomendaciones.
En niños, la evaluación neuropsicológica se adapta a la edad, al nivel de desarrollo y a las características particulares de cada niño. Las actividades se presentan de manera clara y procurando generar un clima de confianza, sin plantearlas como un examen que deba aprobarse o desaprobarse.Habitualmente el proceso comienza con una entrevista con los padres, sin la presencia del niño, para conocer el motivo de consulta, su historia evolutiva y los antecedentes relevantes. Posteriormente se realizan varias sesiones individuales con el niño, utilizando pruebas y actividades seleccionadas según los objetivos de la evaluación.Cuando resulta pertinente, se incorpora también información de la institución educativa y de otros profesionales que intervengan. El objetivo es obtener una comprensión amplia de sus fortalezas y dificultades, evitando interpretar los resultados a partir de una prueba o puntuación aislada.
La evaluación neuropsicológica es un proceso que comienza con una entrevista clínica destinada a conocer el motivo de consulta, los antecedentes relevantes y las dificultades o inquietudes actuales.Posteriormente se realizan una o varias sesiones de evaluación, en las que se seleccionan pruebas y procedimientos de acuerdo con la edad de la persona y la pregunta que se intenta responder. Según el caso, pueden explorarse capacidades intelectuales, atención, memoria, lenguaje, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas y otras áreas del funcionamiento cognitivo.En niños y adolescentes, el proceso suele incluir una entrevista inicial con los padres y, cuando resulta pertinente, información aportada por la institución educativa. En adultos, se integra la historia personal, académica y laboral y, cuando corresponde, información de otras fuentes.Finalmente, los resultados se analizan de manera integrada y se realiza una entrevista de devolución. Cuando se ha efectuado una evaluación neuropsicológica completa, se entrega además un informe escrito con los principales resultados, conclusiones y orientaciones.
No se requiere una preparación especial ni es conveniente practicar previamente ejercicios o pruebas similares a las que puedan utilizarse durante la evaluación.Es importante concurrir habiendo descansado adecuadamente y, en lo posible, en las condiciones habituales de la persona. Si utiliza medicación regularmente, no debería modificarla o suspenderla por su cuenta; cualquier cambio debe ser indicado por el profesional tratante.Cuando existen informes médicos, psicológicos, psicopedagógicos, escolares o evaluaciones anteriores que puedan resultar relevantes, es conveniente aportarlos para integrarlos a la información disponible.
Una evaluación psicológica y una evaluación neuropsicológica pueden compartir algunos procedimientos, pero responden a preguntas diferentes.La evaluación psicológica se orienta principalmente a comprender aspectos emocionales, conductuales, de personalidad y del funcionamiento psicológico general de la persona.La evaluación neuropsicológica profundiza especialmente en el funcionamiento cognitivo. Puede explorar, según el motivo de consulta, capacidades intelectuales, atención, memoria, lenguaje, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas, habilidades visuoespaciales y otros procesos. Estos resultados se interpretan junto con la historia clínica, el funcionamiento cotidiano y la información aportada por otras fuentes.Ambas evaluaciones pueden ser complementarias. La elección depende de la pregunta que se intenta responder y de las características particulares de cada caso.
Una consulta neuropsicológica puede ser conveniente cuando existen dificultades persistentes o cambios en la atención, la memoria, el aprendizaje, la organización, la planificación, el control de impulsos u otras funciones cognitivas que interfieren en la vida cotidiana, académica o laboral.También puede ser útil cuando existen dudas acerca de condiciones del neurodesarrollo, como el TDAH, dificultades específicas del aprendizaje o perfiles de altas capacidades intelectuales, así como cuando se necesita comprender mejor las fortalezas y dificultades cognitivas de una persona.La consulta inicial permite analizar el motivo de consulta, los antecedentes y el funcionamiento actual y, a partir de esa información, determinar si es necesario realizar una evaluación neuropsicológica más amplia o si corresponde otro tipo de orientación o intervención.
La neuropsicología clínica es una especialidad que estudia la relación entre el funcionamiento cerebral, los procesos cognitivos, la conducta y las emociones. Permite comprender cómo una persona procesa la información, aprende, recuerda, mantiene la atención, planifica, resuelve problemas y regula su comportamiento.La evaluación neuropsicológica integra la entrevista clínica, la historia de la persona, la observación y diferentes pruebas estandarizadas. Su objetivo no es solamente obtener puntuaciones, sino comprender el perfil individual de fortalezas y dificultades y cómo este se relaciona con el funcionamiento cotidiano.Puede realizarse en niños, adolescentes y adultos, adaptando los procedimientos y las pruebas a la edad y al motivo de consulta.