Tuve el gusto de participar en una nota de Galería de Búsqueda sobre el impacto de la inteligencia artificial en las personas neurodivergentes, junto a otros colegas que abordaron distintas condiciones y perspectivas.
En mi caso, conversamos específicamente sobre TDAH e inteligencia artificial.
La IA puede ser una herramienta muy útil para compensar algunas dificultades vinculadas con las funciones ejecutivas: organizar tareas, establecer prioridades, dividir objetivos complejos en pasos más manejables, resumir información o ayudar a iniciar una actividad que venimos postergando.
Pero esa misma facilidad también plantea riesgos. Delegar sistemáticamente en la IA puede reducir las oportunidades de ejercitar nuestras propias funciones ejecutivas. Y su carácter inmediato, interactivo, novedoso y prácticamente inagotable puede favorecer, en algunas personas con TDAH, la distracción o el hiperfoco y hacer difícil interrumpir la interacción.
Como ocurre tantas veces, el potencial y el riesgo no están necesariamente en la herramienta, sino también en cómo la utilizamos.
Gracias a Galería por la invitación y por abordar un tema que recién comenzamos a comprender.
La nota completa:
https://lnkd.in/de_7PxW3
Inteligencia artificial y TDAH: una herramienta con dos caras
- sábado, 5 de septiembre de 2026